Motivación

Nos planteamos el oficio actoral y dramático desde una perspectiva de profundo compromiso con la poesía de la acción, con la poesía de la imagen y con las historias que contengan significados profundos vinculados a la intensidad de la vida y del ser, viajes de iniciación que lleven a nuestros personajes hacia niveles superiores de conciencia. Evolución constante y aprendizaje, en ocasiones doloroso y arriesgado, que finalmente conduzca a estados de plenitud humana, guiados los personajes en sus viajes por su capacidad de sobrevivencia, su energía desbordante y una manifiesta pasión por la vida.

Después de “Sin Sangre”, primera pieza de la Trilogía Teatrocinema, nos hemos propuesto iniciar una nueva expedición, y esta vez será en busca de la paradoja del tiempo y del espacio, el conflicto entre los mundos interiores de los protagonistas y los mundos reales y tangibles en que éstos se desenvuelven. Una nueva obra que remeza y altere las certezas básicas de los espectadores y en que quede de manifiesto la trascendencia de los pequeños actos que, en apariencia insignificantes por sí solos, trastocan irreversiblemente los destinos de las vidas tanto singulares como colectivas.

Breve descripción de la Trilogía Teatrocinema

La Trilogía Teatrocinema está configurada como una unidad en sí misma, un único gran viaje, posible sólo gracias a la liberación de los lastres que nos atan a una única vida, un único destino, una sola certeza, un temor, para llevarnos a la idea de los horizontes infinitos de nuestro espíritu, la multiplicidad de mundos posibles y alcanzables sólo merced a nuestra inagotable energía vital e imaginación sin límites.

Nos hemos propuesto la realización de esta Trilogía como modo de explorar y sumergirnos en tres de los planos de mayor trascendencia para la vida humana. Y lo haremos con el sentimiento de locura y de vértigo como entes germinadores de ideas novedosas para abrir paso a nuevas percepciones.

La primera obra, “Sin Sangre”, indaga en la tragedia, en el lado oscuro del ser humano y sus componentes esenciales: el dolor, la violencia, el desgarro, el abandono, la venganza. Un recorrido a la vez demoledor y regenerador, que se inicia en la ausencia de esperanzas y culmina en el florecimiento de la compasión salvadora.

La segunda obra hará transitar a los personajes por las zonas luminosas de nuestra condición humana en busca de los vestigios de un concepto tan difuso como vital: el Amor. La interrogante que nos planteamos es si acaso puede el amor ser la llave de acceso para abrir los umbrales entre ambos mundos y lograr de este modo la plenitud vital, o si, por el contrario, el amor es sólo una ilusión inalcanzable.

La tercera obra hablará del potencial humano, su fortaleza emprendedora, la epopeya de la inteligencia encendida por la pasión por la vida y el descubrimiento.

El lenguaje de Teatrocinema

En la Compañía Teatrocinema trabajamos en la búsqueda de nuevos lenguajes dramáticos y nuevas formas para poner en escena obras que hagan de nuestros personajes (sean éstos heroicos o anónimos), faros en la imaginación de los espectadores que habrán de cuestionar y analizar su propio camino de evolución, su propio Universo íntimo.

Buscamos el acto único, inventamos una nueva forma de entender el teatro, una mirada arriesgada hacia la mente humana, materializando en escena el mundo interior de nuestros personajes, permitiendo al espectador presenciarlo sin necesidad de narrarlo con palabras. De este modo, a la palabra, a la literatura, se le quita la responsabilidad de describir y de situar, asignándole mayor valor a la poesía de la acción y de la imagen.

El lenguaje de Teatrocinema genera la con-fusión de las técnicas y formas narrativas del teatro y del cine. Con el motor de la fuerza dramática desplegada en escena, con los actores y actrices en vivo, la incorporación de la tecnología aplicada nos permite viajar en el tiempo y el espacio de modo instantáneo haciendo uso de elementos tales como el flashback y el flashforward, elipsis, paneos, cortes directos, vistas cenitales y planos contrapicados, cambios súbitos en el “eje de cámara”, para narrar en noventa minutos cualquier historia, por más siglos y distancias que ella recorra.

Es el lenguaje de Teatrocinema que inauguramos con “Sin Sangre” el que nos permite transitar con naturalidad y vértigo entre el mundo real y tangible, y el mundo interior de los personajes. Los cambios de los ejes de cámara dan cuenta de estos saltos entre ambos mundos. Ya con “Sin Sangre” planteamos en escena lo que en teatro parecía imposible al cambiar de eje de un plano a su contraplano. Con la segunda obra de la Trilogía avanzaremos en los niveles de con-fusión al lograr seis u ocho distintos ejes, pasando de uno a otro en una misma escena, saltando de mundo en mundo, del interior de una mente al de otra. Simultáneamente, avanzaremos aún más en la magia de la interacción permanente y natural entre los actores en escena con los objetos y elementos corpóreos e incorpóreos, ampliando la ilusión del espacio infinito y de la profundidad de campo ilimitada.

Para conseguir nuestro propósito contamos con una herramienta novedosa y estimulante: el lenguaje de Teatrocinema. Requerimos, además, del tiempo de trabajo y reflexión; de la tranquilidad que permita alcanzar niveles superiores tanto en la dramaturgia como en la puesta en escena y la actuación; de los recursos y acompañamientos que hagan esto posible.

El impacto del nuevo lenguaje de Teatrocinema

Desde el estreno de “Sin Sangre”, el día 7 de septiembre de 2007, el nuevo lenguaje de Teatrocinema ha venido impactando al público. Tras los cinco meses de la primera temporada en Santiago, con 110 funciones y cerca de 40 mil espectadores, iniciamos el recorrido por los escenarios mundiales, habiendo sido nombrados “Embajadores Culturales de Chile” por el Ministerio de Relaciones Exteriores de nuestro país, contando a la fecha con una cargada agenda de compromisos e invitaciones.